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GoodNites:La Historia
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EPISODIO 1: La Compra
Paul estaba temblando, las manos sudorosas apretaron el paquete de Goodnites Él podía sentir los ojos de cada uno de los compradores que se encontraban en el interior de la tienda burlándose de él en ese mismo momento. Se podría decir que todos sabían que los pañales eran para él, porque estaban de su tamaño, y su cara estaba ruborizándose con un color rojo profundo. Él sentía que podría ayudar revisar nerviosamente con la mirada alrededor antes de alzar el paquete fuera del estante y esconderlo bajo su brazo.
Por una razón desconocida a Paul, él había querido siempre usar pañales desde que era un niño de aproximadamente 5 o 6. No podía recordar las veces cuando en la vida real había usado un pañal, y por esto, él se propuso la excusa que se había olvidado de lo que era llevar pañales, y su curiosidad lo había agobiado. Pero en lo más profundo Paul sabia que ésa no era la razón real. Él siempre había fantaseado sobre su madre poniéndolo en pañales densamente gruesos, sobre una mesa de cambios de color azul, y despegando despacio las cintas de su pañal mojado, mientras él estaba abrazando un osito de peluche que ella le había dado previamente. Él podía oírla en su mente, arrullándolo con una voz tierna: "Awww,¿nuestro pañal está mojado? ciertamente!! hagámosle a Pauly el bebé todo el tratamiento de limpieza.. "
Ahora él se encontraba en el supermercado local, a menos de media calle de su casa. Desgraciadamente, hoy era sábado, el usual día de compras en esa área de Providencia, Rhode Island, y parecía como si todos los del estado entero hubiesen venido simplemente para aumentar la perturbación de un muchacho de 13 años. Por suerte (?) sin embargo, Paul no era muy popular en la escuela, y no tenía una reputación que mantener, exceptuando dos de sus amigos íntimos, Alex y Sam. El trío siempre se apoyó fuera después de la escuela, y era una maravilla que Paul no se había encontrado con ambos amigos hoy en el supermercado.
Paul rápidamente hecho su paquete al carrito, y estaba cabizbajo cuando llego al área de cajas y vio que las colas enormes iban a hacer que el actuara ridículamente mucho tiempo. Él se formo detrás de una señora en la cola de la caja rápida con un límite de 10 artículos, y esperó, intentando ocultar su compra de una forma que mas bien llamaba la atención.
Parecían que habían pasado horas hasta que la señora delante de Paul llegó al cajero. En este momento, Paul creyó que todo saldría de acuerdo a lo planeado anteriormente. La señora delante de él tenía 11 artículos. El cajero señaló a la señora un letrero que decía con letras grandes LÍNEA EXPRESS, 10 ARTÍCULOS O MENOS" señal sobre ellos para la comprobación de que ella no podría pasar por esta línea debido al límite de artículos. La señora, de una manera sumamente ruda, bramó al cajero que ella ya estaba en el frente de la línea y que tenía esperando 30 minutos, y que ella sólo tenia * un * artículo por encima del límite. Paul apenas deseó que los dos desaparecerían para que él pudiera por fin salir de la tienda.
Acto seguido, la muy enfadada señora fastidiada salió de la línea en un ataque, dejando su carrito con todos los artículos. El cajero empujó el carrito fuera de mala manera y miró a Paul con expectativa. Paul, todavía aturdido en por la riña entre el cajero y la señora, de repente volvió a la realidad y puso el paquete en la caja. Cuando él vio a la chica que empaquetaba la mercancía, notó que era estupendamente bonita, ella no podía ser mucho más grande que 17 o 18. Aunque él no lo pensaba posible, se ruborizó un poco más.
El cajero tomó el paquete, y entonces miro a Paul quisquillosamente. Paul simplemente probo sonreír casualmente, pero terminó dando una risita nerviosa. El cajero notó su inquietud.
"Son éstos para usted? " el le preguntó, un poco más ruidosamente de lo que le habría gustado a Paul.
"Bien, uh.. " Paul empezó, "estos son uh... para un primo quién está visitando el pueblo." Él miraba al cajero, esperando que ya le cobrara. A Paul se le hacía el tiempo eterno, pero la evidente conversación provocó que el gerente le llamara la atención al cajero por retrasarse en la línea de la caja, entonces el continuó revisando los pañales.
Después de observar alrededor del paquete un par de veces, el no podría encontrar el código de barras. Entonces tomo un teléfono que se encontraba junto a la caja registradora, y hablo por él, su voz retumbaba a todo lo largo del supermercado.
">> Necesito chequear el precio en unos pañales aquí para este muchacho, caja 8!! << " ; las Lágrimas empezaron a correr desde los ojos de Paul por su cara.
Podían oírse los cuchicheos de todos a lo largo de la línea de clientes detrás de él. El cajero alcanzó de nuevo el teléfono. ">> Traiga algunos cleenex también, para las lagrimas de este niño'. << "
Paul simplemente cerro sus ojos, permitiendo que fluyeran las lágrimas en su cara. Los clientes de otras líneas ya también estaban mirándolo fijamente, algunos con la simpatía obvia, y muchos otros con complacencia en la mirada. Él supo que la situación no podía ser peor: simplemente estaba de pie allí cuando un hombre alto y delgado le trajo un libro grande al cajero. Después de aproximadamente 15 minutos de investigar a través de las columnas de relación de los productos de bebé y pañales, el cajero encontró el precio del paquete de Goodnights que Paul intentaba comprar. El cajero calculó el total de Paul, y notó que le hacían falta diez centavos. El cajero, obedeciendo la política de la tienda, dijo que tenía que devolver los pañales y regresar con más dinero.
De pronto, una mujer de mediana edad detrás de él habló tras su hombro. -"Aquí va usted de nuevo, joven”- dijo al cajero, mientras le daba una moneda de diez centavos a Paul.
-"Has tenido ya bastante turbación por un día."- dijo la señora.
Paul agradeció a la mujer profusamente, le dio los diez centavos al cajero, cogiendo el paquete de pañales, y salió caminando fuera de la tienda hacia el lugar dónde había dejado su bicicleta encadenada. En el camino a casa, Paul pedaleó tan rápido como pudo, mientras esperaba con urgencia llegar a casa, no tanto para usar los pañales, si no para escapar de la tortura soportada en la tienda de comestibles. Él sollozó un poco más y pasó por alto la dificultad anterior, agradeciendo a Dios por que ya había acabado.
Cuando Paul llegó casa, aventó su bicicleta torpemente junto al garaje y corrió arriba a su cuarto. Él procedió a cerrar con llave la puerta por instinto, sabiendo que sus padres estarían en casa en cualquier momento.
Después de casi arrancarse los jeans y hecharlos en la cesta, Paul se despojó de su ropa interior y abrió el paquete de Goodnites. Él se sentó en su cama para ponerse un pañal y entonces tiró hacia arriba el pañal sobre sus piernas, y a su cintura.
-“Estupendo, esto se siente simplemente como ropa interior gruesa!"- Paul dijo en voz alta.
Él caminó hacia el espejo de la cómoda para verse en él. Le gustó la manera en que se veía con pañales. Sentió el impulso repentino de mojarlos y que probablemente se aguantó antes en la tienda mientras estaba siendo públicamente humillado. Aunque sentía como si su vejiga fuera a estallar, Paul no podía permitirse el lujo de mojarse en ese momento. Acto seguido despacio se acaricio bajo los brazos, relajándose, y la orina chorreó. Paul inmediatamente desvió su atención hacia el espejo.
Él sentía la orina en su pañal, y miró con horror y fascinación como una mancha amarilla se formaba en la parte delantera de su pañal, se extendía por el frente, y entonces surgía por la parte de atrás.
Diablos!!, creo que realmente debí de ir al baño!! " dijo en voz alta de nuevo. Nerviosamente se asomó por su ventana para constatar si sus padres habían llegado casa. Parecía que no.
La orina estaba rápidamente siendo absorbida por el pañal, y Paul podía sentirla tibiamente escurrirse sobre su piel. De repente, sintió que el pañal estaba sumamente pesado, y empezó a resbalarse poco a poco de la cintura de Paul. Él notó que el pañal (casi totalmente) se estaba tiñendo de amarillo, y que el elástico y el material de los lados estaba empezando a rasgarse un poco. Un goteo pequeño de pipí empezó a escurrir de la parte de abajo de su pañal, y comenzó a correr por su pierna, mientras se iba haciendo un charco en la alfombra. De pronto le sobrevino una idea macabra: ¿qué pasaría si también defecaba en el pañal? Decidió hacerlo. Después de pujar un poco, sintió como un bulto se formaba en la parte trasera del pañal. Paul abrió la boca de la sorpresa, no sabía que hacer porque cada vez el pañal estaba mas pesado y el charco en la alfombra ya era muy grande, entonces buscó algo para limpiar el enredo. Él comprendió que necesitaba quitarse el pañal pronto, pero estaba disfrutando la sensación y decidió dejarlo un momento mas. Después descubrió una camiseta sucia en la cesta, y trapeó su pierna con ella y luego secó la mancha de la alfombra.
El pañal al absorber cada vez mas la orina y gelatinizarse con el movimiento comenzaba a hacerse bolas y a caer cada vez mas debajo de su cintura, primero la parte de atrás y luego la del frente. El pañal estaba sumamente pesado ahora, y empezó a sentirse frío y aguado. Paul se movió para salir fuera de el, y el peso del pañal chapoteó entre sus piernas. Más orina roció bajo su pierna.
Rápidamente comprendió que no tenía ningún lugar para tirar el pañal, la familia lo encontraría con seguridad en el cubo de la basura. Él se asomó nerviosamente por su ventana, y noto un automóvil que se estacionaba calle mas abajo. Era el de su madre.
Paul echo una mirada alrededor frenéticamente para encontrar un lugar para esconder su pañal, y no encontró ninguno. Su única opción era ponerse el pantalón sobre los pañales... ...¿pero sus padres lo notarían? ¿ellos? Era un riesgo que tenía que correr. Cogió sus pantalones vaqueros del suelo, y se los puso encima del pañal que goteaba aferrándose a él. Una mancha pequeña humedeció inmediatamente la entrepierna de sus pantalones. Eso fue lo mejor que pudo hacer por lo pronto.
Paul recordó el paquete de Goodnites que entonces se encontraba en el suelo. ¿Qué podría hacer con ellos? Rápidamente abrió el cajón del fondo de su cómoda y los guardó en la parte de atrás, cerrándolo apresuradamente. Él hizo una nota mental para cambiarlos de lugar más tarde. Momentos después oyó a la familia abriendo la puerta delantera de la casa. Sus padres habían llegado.
En un esfuerzo desesperado por parecer tan normal como fuera posible, Paul abrió la puerta de su alcoba, y le colgó una señal que decía “GENIO ESTUDIANDO, NO MOLESTAR". Él esperaba que eso habría de impedir que sus padres entraran en el cuarto. El sonido de las voces sus padres lleno el vestíbulo. Pronto podían oírse sus pasos en los escalones. Ellos notaron la señal en la puerta, y les pareció muy extraño ya que Paul nunca la ponía, hablando calladamente lo comentaron. Después de una pausa, unos golpecitos secos y ligeros se oyeron en la puerta de la alcoba de Paul. Él aterrado, abrió un libro y se sentó a su escritorio, intentando ocultar lo que había hecho.
La perilla de la puerta giró y la mamá de Paul asomó su cabeza. Su sonrisa rápidamente se marchitó en una expresión hastiada, olfateando el aire aprehensivamente. Fue bastante obvio para Paul lo que ella estaba oliendo.
-"Hola Mamá... "- dijo a Paul en un tono nervioso, intentando que pareciera tan casual como un chico de 13 años podía parecer llevando un pañal mojado, sucio y apestoso.
-“mamá,¿qué no viste el letrero de mi puerta?”-
-"Sí lo hice, querido"- dijo la mamá de Paul mientras escaneaba el cuarto en busca de la fuente del olor. -"Pero decidí que tenía que asomarme a tu cuarto para hacerte saber que ya habíamos llegado a casa. A propósito,¿qué es eso que huele tan feo aquí? ¡podría jurar es un pañal sucio!! " -
-"¿Qué olor, Mamá? Yo no huelo nada."- Paul rápidamente respondió.
-"Hmmm.. quizá yo estoy imaginando simplemente cosas entonces. Oh bien Paul, te permitiré volver a tus estudios. La cena estará lista en aproximadamente una hora, te llamaré en cuanto este servida."-
Por fin ella había salido del cuarto. Fue entonces que Paul comprendió lo que había hecho. Miró hacia sus pantalones vaqueros y notó que toda el área que abarcaban los pañales era completamente humeda, y aparte estaba emitiendo un olor mas bien escandaloso. Él sentía que nadaba literalmente dentro de los pañales, y miro detrás de él. ¡Un color oscuro ligeramente visible estaba apareciendo en la parte de atrás de sus pantalones!!
Paul se puso de pie, y se bajo los pantalones observándose en el espejo de nuevo. Se espantó por la vista. Los elásticos que una vez sostuvieron el pañal eran la mitad un colgajo, y parecía que se podían romper fácilmente en cualquier momento. La superficie del pañal estaba completamente húmeda con un color amarillo oscuro. Paul entonces se dio vuelta para inspeccionar el daño de la parte de atrás de su pañal. Él notó que un parche café era visible a través del pañal que probablemente se debilitó por el diluvio de orina que él había soltado. El pañal estaba ahora muy frío y tornándose bastante incómodo. Paul volvió a ponerse el pantalón y sacó un Goodnintes del cajón del fondo de su cómoda, y dándose prisa corrió al baño.
Paul encontró una bolsa plástica rápidamente en el armario bajo el lavabo del baño, y la puso a un lado. Se despojó de su pantalón, y lo puso extendido en el suelo, y caminó sobre él secándose los pies. Posteriormente empujando los lados del pañal hacia abajo, lo resbalo despacio por sus piernas en la bolsa, dejando un sendero pegajoso, frío tras de el. El olor le pegó en la nariz con tremenda fuerza. Paul se tapó la boca y nariz, preguntándose cómo algo podía oler tan mal, y rápidamente amarró la bolsa, la puso dentro de otra mas, y amarró de nuevo todo el bulto. Luego se asomó por la ventana, y dejó caer la bolsa en una multitud de arbustos, haciendo una nota mental para deshacerse después de él.
Entonces puso el pañal nuevo sobre la tapa del retrete, y empezó a tomar una ducha. Cuando el agua pegó en su cuerpo, empezó a pensar sobre lo bien que ese pañal se sentía en él, y que definitivamente había sido una gran idea hacer tal inversión. Cuando miró hacia abajo, Paul noto grumos de heces que le resbalaban por las piernas, caían y desaparecían por la coladera de la regadera. De pronto recordó que también tenia que hacer algo con la carga tóxica en su alcoba. Después de lavarse con abundante agua, fregó alrededor de el área que había abarcado el pañal, asegurándose de limpiar cualquier residuo.
Después de que terminó la ducha y de secarse, se puso el pañal nuevo y quedó asombrado de lo bien que se sentía después de una ducha opuesto a la ropa interior normal limpia. Él tiró los pantalones vaqueros sobre su hombro, y corrió muy aprisa a su cuarto para vestirse.
Después de lo que probablemente fue el tiempo más rápido en el que había tomado una ducha, se vistió y bajo a la cocina dónde su mamá estaba preparando su comida favorita: sopa de verduras. Cuando entró en la cocina, su nariz acarició el aire, mientras abría la boca para saborear mejor el aroma de la sopa. Paul saludó a su madre entonces en la forma usual, con un abrazo grande, amoroso.
La mamá de Paul detuvo entonces lo estaba haciendo, y volteó a ver a Paul con una mirada que antes él nunca había visto. El no se asusto realmente, pero se puso nervioso y algo incómodo. Ella empezó a hablarle en un tono excéntrico. -“Querido, ¿qué era ese olor que había en tu cuarto cuando yo llegué del trabajo? Yo estoy segura que también lo has olido, si tu hubieras estado allí estudiando, ¿cómo es que no notaste un olor tan fuerte?”-
Paul tenía que pensar rápidamente una excusa para responder a su madre y que lo creyera, y le dijo lo siguiente:
-"Yo... eh, umh... bien... tuve un accidente, Mamá".- Paul puso una expresión que lo hizo parecerse un cachorro desvalido, que hizo que su madre se enterneciera.
_"Oh, yo lo siento, es normal que de vez en cuando suceda un accidente, pero no debes esconderlo de mi y tu padre, cuando pasen estas cosas tienes que decirnos, de acuerdo? "- Paul cabeceó aprobando lo dicho por su madre, intentando evitar todo lo posible una conversación. Su madre notó que Paul parecía hacer pinitos cuando salió de la cocina en lugar de caminar de manera usual, pero ella no dijo nada al respecto en ese momento.
La cena y el resto de la tarde pasaron de la usual manera, cenaron, miraron una hora de televisión, y entonces se prepararon para la cama. Paul no había mojado su pañal hasta este punto y se sorprendió de no hacerlo. Él llego a la conclusión que había vaciado completamente su vejiga cuando había tenido la tan agradable experiencia antes de comer. Decidió que permanecería en pañales durante la noche, esperando que sus padres no notaran.
Paul entró en su alcoba, vestido con un pijama azul, y entro en su cama. Continuando un hábito que tenía recientemente adquirido, tomó su osito de peluche que apropiadamente había nombrado Teddy, y lo colocó bajo su barbilla, mientras lo abrazaba amorosamente junto a su pecho. Momentos después, su mamá aparecía por la puerta para cobijarlo. Ella se acercó a su cama, y lo besó suavemente en la frente, luego dejó el cuarto, cerrando la puerta silenciosamente detrás de ella.
Mañana sería lunes, lo que significaba que era tiempo de ir a la escuela para Paul después de un fin de semana de descanso. Mientras se acomodaba en la cama abrazando su osito afectuosamente, Paul vino a la conclusión que él habría de llevar un pañal a la escuela mañana, dándose el gusto de llevarlos tan frecuentemente como pudiera. Luego pensó que de una u otra forma tenía que racionarlos ya que solo le quedaban 7 en la cómoda, y no quería soportar la vergüenza que había pasado en la tienda de nuevo.
Luego, se dispuso a dormir, mientras pensaba con ilusión y al mismo tiempo con algo de miedo en los eventos que vendrían el próximo día...
EPISODIO 2: La Escuela
Paul despertó el lunes por la mañana vacilantemente al sonido de su despertador que zumbaba ruidosamente. Después de enviar al reloj volando con un manotazo, salió torpemente fuera de cama. Entonces sintió un peso entre sus piernas, y recordó sus aventuras de comprar y usa pañales el día anterior, y también recordó su compromiso para llevar un pañal a la escuela hoy. Luego él miró hacia su pañal, y notó que estaba mojado . ¿Cómo pudo pasar?
Paul no había usado pañales antes de esta última noche desde que era un bebé, y él nunca había sido un bedwetter antes... rápidamente llego a la conclusión que él probablemente simplemente estaba enfermo o algo.
La casa entera estaba oscura en este momento de la mañana, los padres de Paul ya habían salido para el trabajo, y no habían dejado ninguna luz encendida para ahorrar electricidad y el sol normalmente no había salido a estas horas.
Paul apretó ligeramente en el frente de su pañal, sintiendo húmedo y aguadito dentro. Por una razón extraña que él no podría entender, realmente disfrutó esa sensación. Entonces recordó lo que había pasado cuando mojó sus pañales ayer, y miró la cama para ver si había cualquier señal de evidencia de que se había mojado en la noche. Sorprendentemente no había ningún charco, manchas, o manchas en las sabanas. Después de dar un suspiro de alivio, Paul preparó su ropa para el día: una camisa, sus zapatos negros, un sweater azul y unos jeans. Al lado de esto, puso otro pañal Goodnites, un par de calcetines, y una camiseta. Entonces agarro dos toallas del armario del vestíbulo, y se metió en la ducha.
Después de haberse vestido, comió un gran desayuno. Ya que se había levantado media hora más temprano que de costumbre, pensó que tenía tiempo para prepararse tres huevos, dos platos de cereal, cuatro rebanadas de pan tostado, y tres vasos grandes de jugo de naranja. La comida fue muy agradable. Después de ver algo de televisión, cogió su mochila y se encaminó a la parada del autobús escolar.
Como de costumbre, estaba oscuro cuando llegó, y ningún otro niño estaba allí, porque él era el único que subía en esa parada. Puso su mochila recargada en un árbol, y se apoyó contra él, esperando la llegada del autobús. Un familiar objeto amarillo con luces brillantes se acerco, y él brinco dentro.
El autobús estaba reventando de actividad. Aviones de papel volaban por todos lados, la chismografía diaria hacía eco a través del autobús, todos hablaban en conjunto y el ruido era suficiente para convencer a cualquiera de que había por lo menos 150 chicos en ese autobús aunque había sólo aproximadamente 30 sin embargo.
Paul encontró un asiento vacío rápidamente en la parte de atrás, y se sentó justo a tiempo para que el autobús empezara a andar. Él miró fijamente por la ventana, mientras se preguntaba lo que pasaría en la escuela ese día...Llegaron a la escuela con un traqueteo poderoso que golpeaba los sentidos de Paul. Todos los niños bajaron estrepitosamente del autobús, y todo parecía normal para empezar un nuevo día. Paul siguió ensimismado en su actitud. La primera clase llegó mucho más rápido de lo que Paul había esperado.
Al entrar en Álgebra 1 (su primera clase), todos sus compañeros de clase lo miraron quisquillosamente un momento, y luego regresaron a su trabajo. Paul se sobresaltó. -“¿Ellos ya podían haberse dado cuenta??, ¿Sólo mirándome?”- Él tomó su lugar usual junto a Sam, hacia la parte de atrás del salón. Sam lo saludo, y el le devolvió el gesto. Él entonces comenzó a hablar: -"¿Paul, que es exactamente lo que traes bajo los pantalones? Parece que traes pañales o algo, se te ven las nalgas realmente enormes como si estuvieras hinchado”-.
Paul se movió incómodamente en su asiento, mientras se escuchaba un sonido como de plástico. Muchos de sus compañeros detuvieron su trabajo intentando enfocar sus oídos en la conversación de Paul y Sam. Paul, intentando defenderse y permanecer no descubierto, actuó tan casual como le fue posible y dijo: -"yo no sé sobre lo que me estas hablando, Sam. Yo traigo ropa interior normal bajo mis pantalones y no un maldito pañal. No digas tonterías”-.
Sam miraba a Paul, confundido. -"Paul, que yo sepa no se hace ropa interior plástica que suena siempre que te mueves. Si tu traes pañales, mejor dime. Yo soy uno de tus mejores amigos, y sabes que yo no le diría a nadie."-
Paul ponderó su oferta momentáneamente, entonces violentamente contesto: -"Sam, ya te dije, no sé de que estas hablando, ¿de acuerdo? Ahora hagamos nuestro trabajo, o tendremos un problema con el maestro.”-
El resto de la clase entonces volvió a sus estudios. El desayuno que Paul había tomado antes ahora le parecía muy pesado. Un calambre agudo, doloroso apareció en su estómago, y él emitió un gemido suave. Todo lo que tenía que hacer era aguantarse durante 15 minutos hasta que la clase hubiera acabado, y entonces podría ir al baño al cambiar las clases. Él no queria usar el pañal ahora, ya que de ser así estaría caminando por la escuela en un pañal sucio por el resto del día, porque no había traído para cambiarse. Él pensaba en esto, y continuó aguantándose. 14 minutos. Paul supo que nunca lo lograría, pero continuó aguantando. Después de lo que él sintió que eran muchas horas pasadas, faltaban todavía 13 minutos. Su estómago realmente ahora le comenzaba a doler.
Paul levantó su mano rápidamente, ondeándola en el aire, mordiendo su labio inferior nerviosamente. Finalmente el maestro lo vio y le preguntó que era tan urgente como para estar revolcándose de esa forma. -" Necesito ir al baño urgentemente... es una EMERGENCIA! "- Paul dijo bruscamente. Muchos de los otros niños se rieron entre dientes. El Señor Stone, el maestro de Álgebra, podía ver la incomodidad obvia y fatiga en la cara de Paul, y permitió que saliera. pero en cuanto Paul se puso de pie, pasó.
No se trataba de algo aguado, si no de un leño sólido que Paul empujó fuera en su pañal delante de la clase entera. Su cara era la remolacha mas roja por la vergüenza y fatiga, cuando una nueva protuberancia se formó e 'infló' la parte de atrás de sus pantalones. Claro, no muchos estudiantes lo notaron, por que ellos estaban demasiado preocupados con su trabajo, así que Paul salió del salón a toda prisa, aunque le tomó tiempo llegar al baño.
Por suerte, el baño estaba vacío cuando llegó. Paul entro al retrete más cercano, tirando abajo sus pantalones, y tirando la parte de atrás de su pañal. Él vio el amoldado leño, y percibió el horrible olor que despedía. Estaba totalmente embarrado de aquella asquerosidad. No podría regresar a clase porque todos lo olerían, y tendría que sentarse en eso, y NUNCA se limpiaría...
Paul tiró despacio los Goodnights abajo por sus piernas, asegurándose que la suciedad se quedaría dentro de él. Entonces lo volcó encima del retrete, y permitió que cayera, salpicando una cantidad pequeña de agua por todas partes. Había una mancha pequeña y castaña en el pañal, pero se figuró que eso no olería demasiado. Él se limpió completamente con algo de papel higiénico, y entonces se volvió a subir el pañal a la cintura, seguido por sus pantalones. Saliendo del baño hizo un voto silencioso de que NUNCA haría de nuevo eso. ¿O lo haría...?
La próxima clase que siguió era Historia. Paul tomó asiento, también hacia la parte de atrás del cuarto, y empezó a trabajar. La clase fue muy tranquila, así como también la siguiente que era de inglés. Pero la subsiguiente que era de Ciencias fue muy diferente. Paul, junto con todos sus otros compañeros de clase, tenia que hacer una presentación delante de todos, exponer sobre su tema de investigación. Cuando llegó su turno se exponer, el caminó despacio a la cabeza del salón haciendo una mueca de dolor a cada ruidillo sonoro que su pañal manchado estaba emitiendo. Él recordaría llevar un par de ropa interior regular encima de su pañal de hoy en adelante, para prevenir todo el ruido.
-"Mi estudio es sobre el cangrejo."- empezó. -"El cangrejo se originó en... "- se detuvo. La clase tenía toda su atención en él, mirando sus pantalones empezaron a reírse histéricamente. Paul no podía deducir lo que provocaba que ellos se rieran, hasta que también miró hacia abajo, y se mortificó a la vista.
Una mancha amarilla obscura se estaba formando en su entrepierna, y extendiéndose despacio por sobre el área del pañal. Paul entonces inmediatamente noto lo mojado de su pañal, y sintiéndose empapado comprendió que el pañal ya estaba lleno. ¡Pero él no se había mojado intencionalmente!!!... ¿cómo había pasado? -“¿pero cómo era posible que realmente tuviera un accidente...?”- Mientras ponderaba la dificultad por la que estaba pasando, el maestro de Ciencias tomó a Paul de un brazo y lo hizo volverse sobre su espalda, y calladamente le preguntó que si él estaba de acuerdo, lo dejaría ir a la enfermería. Entonces Paul tomó la oportunidad y bajó corriendo a la enfermería tan rápido como pudo.
Cuando llegó allí, notó con alegría que la enfermería estaba vacía. Al parecer la enfermera estaba informada de la dificultad de Paul, porque ella abrió la puerta sorpresivamente trayendo bajo el brazo unos pañales desechables de color blanco y con muchos avioncitos y figuritas en el frente (que a Paul le parecieron grotescos) esperando a por él. Ella llevó a Paul a la parte de atrás del lugar y le dijo que muchachos de su edad no debían tener ese tipo de accidentes, etc, etc...., mientras le quitaba los pantalones. Paul realmente se sentía avergonzado, mientras ella le daba un tirón brusco para bajarle sus pantalones diciéndole que los accidentes de este tipo eran una verguenza, y él empezó a sollozar. La enfermera le dio un pañuelo y rudamente comentó -"Fue muy bueno que tu hayas llevado puestos esos pañales, por que de otra forma, estarías totalmente empapado!!"-.
Ella tomó los pantalones de Paul entonces, le dio el pañal blanco con dibujitos, y le dijo que se lo pusiera, y que entonces sería un bebé limpio en un instante y salió de la pequeña sala. Paul se limpió con unas toallitas húmedas que la enfermera le dio, y se puso el nuevo pañal, abrió la puerta, y miró alrededor. La enfermera estaba allí, que mientras sostenía una bolsa plástica atada muy bien y que contenía los pantalones de Paul, estaba hablando por teléfono, obviamente a la madre de Paul. -"Sí, el joven Paul hoy tuvo un accidente, y si él no hubiera llevado ese pañal, en este momento no quiero no pensar el batidillo que estaría hecho. Por favor venga por él. Yo le puse otros pañales, y tengo sus pantalones en una bolsa plástica aquí... ¿que? ¿quiere decir que USTED no le puso los pañales? Bien, eso es algo que usted debe discutir con Paul entonces, yo supongo... pero por favor haga ud. el favor de enseñarle a ir al baño, porque él no está en condiciones de volver ahora mismo a la escuela”-.
La enfermera colgó el teléfono, y escoltó a Paul a un aula en donde sólo había una cama y una silla que se encontraba dentro mismo de la enfermería dónde ella le dijo que esperara por su madre y cerró la puerta con llave. Paul comprendió entonces qué tónto era en haberse venido a la escuela en pañales... un muchacho 13 años, encerrado en un cuarto vacío, que llevaba nada más que unos zapatos altos, una camiseta y unos pañales como única vestimenta. ¡Cómico, pensó Paul, simplemente ayer yo pensaba sobre que magnífico era la sensación de los pañales en mi piel... y ahora estoy pensando sobre que tonto parezco así, pero.... ¿qué es lo que mi mamá va a pensar??? Él se estremeció al pensamiento, y comprendió que eso lo sabría muy pronto, cuando su mamá simplemente pasara a través de la puerta de la clínica.
EPISODIO 3: El Castigo de Paul
Cuando la mamá de Paul entró a la enfermería escolar, saludó brevemente a la enfermera con una sonrisa suave, y le agradeció por todos los problemas que Paul había ocasionado. Entonces remitió su atención a Paul, viéndolo en la cama del cuarto, llevando solo su camiseta y un pañal enorme, y su sonrisa rápidamente se marchito en una mirada de rabia y aversión.
"Ven aquí, mocoso!!! Dijo la mamá de Paul, con una mirada dura en su cara. Paul se le acercó aprehensivamente. Ella lo tomó a él firmemente por la mano, y tomó la bolsa que contenía sus pantalones sucios con la otra mano, y lo llevó fuera de la enfermería, por los ocupados vestíbulos y pasillos ya que para ese momento había descanso, llevando sólo su pañal! Muchos de los otros estudiantes se detenían extrañados y se reían del niño de 7º grado que traía "pañales desechables con autitos de juguete y aviones” en ellos. La madre de Paul estaba a propósito paseando bastante lentamente para que todos en la escuela tuvieran una oportunidad de ver su dificultad. Las lágrimas empañaban sus ojos y su cara empapada por llorar era casi como color ladrillo rojo. Su madre lo llevo fuera al automóvil.
Camino para la casa, durante el camino entero ni Paul ni su mamá hablaron. El silencio era ensordecedor y ominoso, Paul no quería ni pensar lo que su castigo sería cuando llegaran casa. Paul miraba el paso de los árboles por la ventanilla y comenzó a llorar con un torrente de lágrimas y sollozos. Cuando él hizo esto, empezó a mojar su pañal de nuevo de repente. ¡Él estaba teniendo otro accidente!! La orina tibia y pegajosa recorrió todo alrededor de su entrepierna, y porque los pañales estaban diseñados para alguien de 5 o 6 años, una mancha amarilla formó inmediatamente y rápidamente se extendió encima de toda la superficie del pañal, poniéndose empapado y húmedo. Él esperaba no haber mojado los cojines del asiento del automóvil. Paul creyó ahora que realmente estaba físicamente mal, y no señaló a su madre eso que él estaba haciendo, como ella no parecía notarlo. Ella guardó su vista de Paul durante todo el camino faltante, hasta que Paul pudo ver su casa acercándose.
Cuando su mamá salió del automóvil, Paul intentó abrir su puerta. Su mamá rápidamente rodeó el auto y lo ayudó a salir fuera, lo tomó de la mano firmemente, y lo llevó a la casa, arriba a su cuarto. Paul quedó boqui-abierto cuando vio lo que había allí.
-"Tu padre y yo estábamos guardando un poco de ropa anoche, y encontramos estos pañales en tu cajón del fondo”-. Ella tomó un pañal Goodnites de la cómoda y lo ondeó delante de la cara de Paul.
-“Como sea que le hayas hecho para conseguir estos pañales, creo que ese hecho quiere decir que lo que quieres es usar pañales."-
Posteriormente su mamá le mostró la bolsa plástica que Paul había aventado fuera por la ventana del baño el día anterior. -“Yo me encontré con esto mientras cultivaba en el jardín mis flores, antes de encontrar tus pañales. Yo había pensado en olvidar esto, pero los hechos que sucedieron en tu escuela me han hecho cambiar de opinión y creo que ahora es el momento apropiado para darte un buen escarmiento.”-
El cuarto de Paul había sido cambiado COMPLETAMENTE. De hecho no se parecía ni remotamente a lo que era su cuarto todavía en la mañana. En él había una gigantesca cuna blanca que tenía una tapa cerrada con llave junto con unas correas para atarlo de los brazos y de las piernas. Su cómoda se había reemplazado por una con los animales de Roger Rabbit. Paul no estaba demasiado seguro de que quería saber lo que estaba dentro de allí.
En perpendicular a su cuna había una mesa cambiante muy grande, pero más baja de lo común. Paul notó también unos estantes altos en los que había muchísimos pañales, o al menos eso parecían, pero mucho más grandes que los Goodnites Y mucho más gruesos..
Paul estaba tan deslumbrado y confundido a estas alturas, que no puso ningún tipo de resistencia cuando su mamá agarró su mano y lo llevó encima de la mesa para cambiarlo. Ella lo acomodó de una forma cómoda y sencilla en ella, mientras el todavía seguía completamente desconcertado e incrédulo de que su mamá llevara a cabo esto. Él se quedó quieto y dócil cuando ella le quitó su camiseta, exponiendo su mojado pañal. Su mamá le agarró ambos tobillos con una mano, alzando sus piernas. Furtivamente, ella tiró del pañal para fuera por un extremo, e hizo que sus piernas retrocedieran hacia delante de la mesa cambiante. Ella agarró una toallita húmeda del recipiente en el estante con los pañales, y limpió completamente la entrepierna de Paul suave pero firmemente de extremo a extremo.
Ella entonces aplicó muy generosamente talco para bebé, hasta que su entrepierna se cubrió de la sustancia blanca, y lo frotó entonces ligeramente, asegurándose mientras tanto que Paul no expresara placer en su gesto. Ella entonces agarro uno de los pañales del estante, y en la misma manera que la vez anterior ella alzó sus piernas para poner el pañal bajo su cuerpo.
Paul pensó que tenía que ser por lo menos de una pulgada de grueso. Su mamá entonces manipulando sus piernas los extendió, para plantear el frente del pañal. Luego lo tiró herméticamente encima de su entrepierna y apretadamente pegó las cintas. Paul empezó a sentarse, pero ella lo empujó bruscamente con su mano. Entonces ella sacó de la cómoda un par de calzones plásticos, con los agujeros de la pierna elásticos y también una banda en la cintura elástica pero rígida, y los puso en él. Ella apresuró a Paul para que bajara de la mesa, y estando de pie allí, lo hizo voltearse de espaldas apresuradamente. Ninguno de ellos había hablado todavía.
Paul podría sentir la presión en su cintura y piernas. Entonces el oyó un clic, y alcanzando a ver de re-ojo la parte de atrás de los calzones plásticos, noto que su madre le había puesto un candado a él en la espalda. Él intentó bajarse los calzones plásticos, pero no pudo hacerlo.
Con tremenda fuerza (y el hecho de que Paul no pesaba mucho para su edad), su mamá lo levantó en brazos, acunándolo como a un bebé. Ella sacó un chupón entonces, con dos cordones que le colgaban de los lados, y lo puso en su boca. Luego tiró de los cordones detrás de su cabeza, y los ato fuertemente. Ella llevó a su bebé entonces a la cuna, y lo dejó dentro. Paul agarró las barras de la cuna pero su mamá le tomó los brazos uno a uno y los fue atando con las correas que ahí había, luego hizo lo mismo con sus piernas dejándole espacio suficiente en las cuatro correas para que se pudiera apenas mover lo suficiente y cerró con llave la tapa firmemente. Fue entonces que Paul se percató que toda la cuna podía ser por completo vista desde la ventana, y todos podrían ver al niño de 13 años de edad llevando pañales y un chupón que no se podía quitar.
Entonces, la mamá de Paul dejó el cuarto, cerrando la puerta detrás de sí. Paul intentó soltarse de sus correas y bajarse los calzones plásticos furiosamente, pero no pudo. Luego intentó quitarse el chupón, pero tampoco pudo. Posteriormente él intentó alcanzar la tapa de la cuna para intentar abrirla, pero sus ataduras no daban la longitud necesaria para que el la alcanzara, aparte notó que estaba cerrada con llave muy firmemente, como si hubiera sido hecha especialmente para encarcelarlo a el. Paul enterró la cara en sus manos que a penas alcanzaban a dar ahí por las correas que lo tenían prisionero, esperando que las personas que pasaran por ahí no lo reconocieran y lo vieran en pañales y en esa situación. Él lloró entonces furiosamente, pero no podía hacer mucho ruido, debido al chupón atado en su boca. Momentos después, su mamá volvió.
-"Pauly"-, ella empezó, mientras lo volteaba a ver con una mirada dura. Paul detuvo el grito inmediatamente y miraba a su mamá con ojos anhelantes. Ella ignoró la mirada, y continuo: -"YO te he sacado de la escuela por el resto del año. Tu estarás asistiendo a la escuela dudosamente el próximo año, o el año siguiente después de ese. En lugar de ser un estudiante, tu te volverás el bebé que quisiste ser, tienes que mostrar a tu padre y a mi por que quieres comprar y usar esos pañales (ella apuntó al Goodnites en la cómoda). También puedes recibir amigos en casa, si es que no les molesta verte atado, en pañales y ahí dentro de tu cuna, y si tampoco les molesta cambiarte y alimentarte les permitiré hacerlo."-
Paul supo que él no tendría ningún amigo cerca a partir de ese día.
-"Esto no es sólo un castigo, Pauly, es ahora tu vida. Tú ahora eres un niño pequeño de dos años. Como tú quieres seguir siendo un niño pequeño de dos años, tu tipo de conducta no merece ninguna advertencia, especialmente desde que tuviste DOS accidentes hoy, y parece que perdiste parcialmente el control de tu vejiga. Pronto, tu perderás todo el control probablemente, pero eso no importa, ya que por ahí hay muchos nenes de dos años que no pueden controlar su vejiga, no? " -
Ella continuó: -"Yo te cambiare una vez al día pero si yo veo que tu intentas quitarte ese pañal solo una vez, tengo muchos métodos de castigo que a ti no te gustarán nada. Yo aconsejo que no intentes siquiera safarte de tus correas de seguridad y quiero ese pañal mojado y bastante lleno rápidamente.
También, nosotros iremos a la guardería esta tarde a inscribirte, y tu estarás yendo ahí mientras trabajemos, Paul”-. Su mama le sonrió a él, mientras veía su obvio miedo reflejado en la cara por la situación.
"Ahora, quiero que tu tomes una siesta, y que descanses. Si tienes que ir al baño, no me digas, sólo usa tu pañal. Si tu has usado tu pañal, no me digas tampoco, porque yo te cambiaré tu pañal cuando yo quiera y no cuando tu lo quieras. A propósito, voy a darte toda tu ropita nueva de bebe el fin de semana, y tu tendrás un nuevo armario entero que vas a usar cuando tengas algo de diversión jugando con tus amiguitos, porque que yo voy a traer a tus amigos Sam y Alex para que conozcan al nuevo Paul."- Ella realmente estaba disfrutando esto.
La mamá de Paul le dio a Teddy, que Paul aceptó amorosamente en sus brazos, comprendiendo que era uno de los pocos amigos que él había tenido. Su mamá dejó el cuarto entonces.
Paul se extendió, sentía el espesor de los pañales entre sus piernas y bajo su trasero. Sus piernas estaban separadas por la anchura del pañal en su entrepierna, y comprendió que sería un cochinero real cuando tuviera que usarlo. Agradecía la bondad de los calzones plásticos, pensó para sí mismo, pero también comenzó a pensar la manera de librarse de sus ataduras y bajarse el calzón de hule y el pañal. Comprendiendo que su mamá estaría ya por otra parte de la casa, se relajó, mientras enfrentaba todo el largo de la ventana, puso a su Teddy bajo su barbilla, y volteándose al otro lado, se dispuso a dormir.
Cuando despertó, se sobresaltó por un momento por encontrarse atado en pañales y en una cuna, pero pronto recordó entonces la dificultad en la que se encontraba. Él intentó suspirar, pero el chupón en su boca lo hizo del todo imposible. Su mamá entró en el cuarto, y miro hacia Paul que había empezado a gritar de nuevo. Ella lo ignoró cuando abrió la cuna, tiró de su pañal, lo desató y saco a su hijo pre-adolescente de la cuna. Lo puso entonces en la mesa cambiante, y le quitó el calzón plástico, pero no su pañal. Ella lo dejó allí, y fue a la cómoda, y sacó una polerita con una imagen del pato Donald y se la puso a Paul mientras detenía su movimiento desesperado con una mano. Luego sacó de la cómoda un overall de mezclilla que parecía del tipo especialmente hecho para los niños pequeños, y se los puso a Paul. Estos encajaron muy bien, de hecho la protuberancia en la entrepierna de Paul hacía en extremo obvio que él estaba usando un pañal.
Luego la mamá de Paul le puso unos calcetines que tenían al Rey león estampado a cada lado y por último unos zapatitos de botín de los que se cierran con Velcro de colores rojo y amarillo, mientras dejándole el chupón en la boca, luego sacó de la cómoda una especie de cinturón que tenía a cada lado unas correas mas pequeñas y se lo puso en la cintura atándole con las correas de los lados las manos firmemente para que él no pudiera desatarse y agarro un bolso para los pañales previamente preparado con todo lo necesario de al lado de la mesa , y después ella llevó a Paul de la mano fuera hacia el automóvil. Era tiempo para ir a la tienda, y el castigo de Paul realmente estaba a punto de empezar.
...continuará
asta ahora no e encontrado la continuacion, asi que si alguien la tiene porfavor colocarla o mandarmela por MP para publicarla
gracias
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