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 Primera Vez, La

De Diaperwiki

(Redirigido desde La Primera Vez)
  • Versión 1.1: He modificado algunas palabras y frases, pero sin cambiar la historia.
Relato
Autor: K
Etiquetas: EXPLICITO
Terminado: Si
Discusion: Localizada
Licencia: CC:BY-NC-SA

Contenido

Capitulo 1

Estaba un poco nervioso cuando iba para allá, aquel bar donde había quedado por Internet con mi amigo. El me dijo "Carlos, estate tranquilo que no va a pasar nada", pero tenia el corazón latiendo muy fuerte. Luis, aunque diciéndome eso, sabia que no iba a poder quitarme el nerviosismo de encima. Era mi primera vez, y no podía ocultar mi excitación.

Había conocido a Luis a través de Internet, buscando muchísimas paginas sobre adultos en pañales, y la casualidad quiso que nos encontrásemos en un foro. Entablamos conversación por el messenger y fraguamos una pequeña amistad. Se veía un buen tío, entendido en estos temas, y con mucha experiencia. Yo en cambio, jamas he usado un pañal, no tenia muchas posibilidades viviendo con mis padres, aunque buscaba mucho por Internet fotos de mujeres en pañales e historias de estas, y era muy activo en los lugares que frecuentaba. Hasta hoy.

Habíamos quedado en una cafetería, para conocernos, y todo lo de después ya se encargaba él. Yo estaba un poco mosca con eso, porque dos hombres ahí, no se, podía ser algo "rarito", aunque ya eso me lo advirtió Luis, que no me preocupara por eso, y confiaba en él, aunque la mosca seguía estando ahí. Llegue a la cafetería, me senté, y me pedí un café. Yo trataba de no pensar en que pasaría después, y en ese momento, un hombre y una mujer se sentaron en mi mesa:

- "¿Carlos?" dijo él - "¿Luis?" dije mientras le estrechaba la mano y miraba hacia la mujer "¿Quien es ella?" - "Carlos, te presento a Lucia" dijo Luis, mientras yo me incorporaba y le daba dos besos, "Es una amiga, va a pasar el día con nosotros"

En ese momento, mientras le daba los dos besos, me temblaron las piernas. "¿Queee?" Pensé. "¿Va a pasar TODO el tiempo con nosotros? ¿Sabe que vamos a hacer? ¿SABE NUESTRO SECRETO?" Luis, que se había dado cuenta de mi reparo, me dijo:

- "Siéntate, Carlos, y tranquilo, todo esta bajo control. Ella esta al tanto de todo, comparte nuestras 'aficiones'", Remarcó, "y viene a pasarlo bien con nosotros", y justo después pidió un café con leche y un capuchino.

Yo mientras, pensaba: "¿¿Tranquilo?? ahora estoy peor que antes!! Una mujer!! Ni en mis mejores sueños!!". Como ya he dicho, era 'primerizo'. Lucia era una hembra colosal, guapa, bien dotada, pero su verdadero encanto surgió en los primeros compases de la charla que mantuvimos los tres, y que duro bastante tiempo. Yo casi ni me había dado cuenta, pero ya estaba empezando a anochecer. Entonces Lucia dijo:

- "Bueno, Chicos, ¿Donde vamos? Aquí empieza a hacer fresquete" - "Pues donde diga Luis, él es el que lo tiene todo preparado" Dije - "Pero ¿TODO, TODO Luis?" Dijo Lucia - "TODO" Dijo Luis, enseñando sus dientes en una pequeña y a la vez traviesa sonrisa, mientras nos miraba a ambos. Yo al ver aquello, algo se estremeció en mis adentros. "Venga, vamos a coger mi coche y vamos a la maison"

Cogimos el coche, yo estaba excitado, pero a la vez tranquilo, no como antes. Me sentía mas tranquilo por la compañía, aunque no era capaz de sacar de mi mente las posibles cosas que podían ocurrir en las horas sucesivas. Lucia, de vez en cuando, se dirijia a mi y me decía "¿Que tal, como estas?" porque se me debía notar a leguas mi nerviosismo, mientras me cogía la mano y la acariciaba. Pensaba "Dios mio, esto jamas lo olvidare...".

Llegamos a el bloque de Luis, aparcamos muy cerca del bloque, y nos dirigimos al portal. Cogimos el ascensor hasta el quinto, y la primera puerta a la derecha nos dijo él que era su casa. Era el ultimo piso del bloque, tenia un balcón, y era un piso bastante grande para solo vivir una persona, aunque no tanto como para una familia. Luis abrió la puerta, los tres superamos el limite de la puerta, y mientras yo leía un cartelito que estaba justo en frente que ponía:

"HOGAR DULCE HOGAR"

Capitulo 2

Casi empujado por Lucia, entramos en el salón principal, que se encontraba en la segunda puerta del pasillo de entrada.

- "Sentaros, poneros cómodos", Dijo Luis, "Voy a buscar unas cosas a mi cuarto" y mientras, volvía a cruzar la entrada del salón en dirección a su cuarto.

Mientras, Lucia y yo nos sentamos en el sofá. El Salón no era ni grande ni pequeño, tenia una gran televisión, y delante nuestra había una mesa, grande y robusta, aunque me extraño que era un poco baja. Justo en el momento que observaba con mas detenimiento la mesa, Luis apareció súbitamente por la puerta y nos lanzo algo a cada uno, mientras decía:

- "Os ponéis en ropa interior y esto, pero YA"

Yo, en el momento que me lo lanzo, cerré los ojos y cogí el objeto. Poquito a poco abrí los ojos y para mi sorpresa era una tela. Solo era una camiseta, que con cuidado extendí para ver con mas detalle. Puse mis ojos como platos al ver el dibujo, la camiseta era verde, y tenia un dibujo de un chupete color rojo. La camiseta parecía grande, aunque era muy poco alta. En ese instante mire a Lucia, su camiseta era azul y tenia un patito de goma amarillo dibujado, estaba sobre la mesa extendida, y Lucia se estaba quitando la parte superior de su ropa quedándose en ropa interior. Yo me gire nervioso y le dije:

- "Lucia, disculpa, no pensaba que te ibas a cambiar aquí mismo" - "Carlos, no pasa nada, que hay confianza. Quítate la ropa tu también aquí mismo, no me voy a asustar de nada", Me decía ella, al mismo tiempo que me mostraba una gran sonrisa que expresaba mucha confianza.

Haciendo caso de Lucia, me empece a desnudar allí mismo. De todas formas lo hice de espaldas a ella, para proteger un poco su intimidad. Una vez en ropa interior me puse la camiseta, casi temblando del nerviosismo, y me quede un poco extrañado porque la camiseta aunque de ancho me quedaba mas que holgada, de altura me quedaba pequeña, porque por muy poquito no superaba mi ombligo. Entonces entro Luis por la puerta, con la misma ropa que nosotros. En su caso, la camiseta era roja y tenia un gran sol sonriente dibujado. La situación se veía cómica.

- "Ya veo que estáis preparados", Dijo Luis, mientras se dirigía a un armario de la estancia. - "Estas camisetas están muy chulas Luis, es muy buena idea", Dijo Lucia. En ese momento me fije en ella, la camiseta le quedaba mas ceñida que a mi o a Luis, y bajando mi mirada vi que solo llevaba un tanga, lo cual el conjunto me excito muchísimo, ya que estaba bellísima así, tenia un cuerpazo. - "Si, lo he hecho esta vez porque como para Carlos es la primera vez, no se olvide nunca de esta" Dijo Luis, mientras sonreía y se agachaba delante de un armario.

En ese momento se me heló la sangre, y mi corazón empezó a latir a mil. Con algo de trabajo, Luis saco del fondo del armario un paquete de pañales, y después saco otro. Eran distintos, uno mas grande y otro mas pequeño. Ambos eran iguales que los de bebe, en su aspecto, aunque claramente ponían que ambos eran de adultos. Luis y Lucia debieron notar mi reparo.

- "Pero... Pero...", balbuceé, "¿No íbamos a esperar un poco mas?" - "Tranquilo Carlos", Dijo Lucia, "Tenemos que aprovechar todo el tiempo que tenemos, no va a pasar nada", mientras me pasaba el brazo por mi espalda y me daba un beso en la mejilla, "todos hemos pasado este momento alguna vez, estas muy nervioso, pero no te preocupes, lo vas a pasar bien" Y sonrió. - "Vamos, Carlitos, tranqui, ¡que somos colegas! No pasara nada malo", Dijo Luis, mientras ponía los paquetes encima del sofá. - "¿Por que compraste dos, Luis?" Dijo Lucia - "Es que son diferentes. El grande es un paquete de 20 pañales muy grandes para poder estar aquí y poder disfrutarlos plenamente, el pequeño son 12 pañales que son mas pequeños y se pueden disimular mejor, por si se nos ocurre hacer otras cosas" - "¿Que cosas?", Dije - "Ya veremos... lo que se nos vaya apeteciendo...", Dijo Luis, mientras la sonrisa empezaba a tener algo de malicia que le daba un aire de travieso muy grande. Justo después, rompía el paquete grande y se sentaba encima de la mesa de un salto, "¡¡Yo primero!!". - "Ven Carlos, que te voy a enseñar a poner unos pañales", Dijo Lucia mientras me cogía de la mano y me arrastraba hasta la mesa.

Luis se recostó en la mesa, en ese momento entendí porque era algo mas baja que las normales, ¡La compro con esa idea!, levanto las piernas y dejo que Lucia le quitase los calzoncillos. Ahora estaba totalmente expuesto. Lucia metió la mano en el paquete grande y saco un pañal. Tal como dijo Luis, era gruesesísimo, tanto como algunos que había visto en fotografías. Lucia hizo unos aspavientos buscando algo, le pregunto a Luis "Y...", Luis señalo un cajón, y me mando a mi a abrirlo. Lo abrí, y vi un bote de crema hidratante y otro de talco. Cogí ambos y se los acerque a Lucia. Ella abrió el pañal, lo extendió, y Luis levanto las piernas y dejo que Lucia deslizase el pañal debajo suya. Lucia extendió la crema y el talco por toda la zona a Luis, y cerro el pañal. Y mientras pegaba las cuatro cintas de las que disponía, me dijo:

- "Carlos, ¿lo has pillado?" - "Creo que si" - "Venga pues ahora hazlo conmigo", Dijo ella, mientras ayudaba a levantarse a Luis y ella se sentaba de un salto en la mesa.

Me fije en Luis, el pañal le abultaba un montón, y se movía de una forma muy graciosa. Lucia ya se había recostado y estaba esperando a mi intervención. Estaba excitadísimo. Lucia levanto las piernas y dejo que le quitase el tanga. Sentí hasta el perfume de su sexo, y tire el tanga al sofá. Justo después metí la mano, excitándome aun mas con la sensación, en el paquete de pañales y cogiendo el primero que pille. En ese momento Luis se acerco a mi y me rozo la pierna con su abultado pañal, cosa que me excito el doble. Con las manos temblorosas, deslice el pañal por debajo de Lucia, extendí el talco y la crema para bebes por toda la zona (incluido su sexo) y cerré el pañal. Puse una a una la cinta disfrutando del momento, y ayude a Lucia a levantarse. Ahora estaba el doble de sexy, con su abultado pañal en la entrepierna, era un sueño hecho en realidad. En ese momento de contemplación, ella dijo:

- "Bueno... pues ahora tu!"

Con el momento que había vivido, se me había olvidado completamente. En ese momento toda mi inseguridad vino a mi y no era capaz de moverme. Entonces Luis me cogió de la cintura y me sentó por la fuerza en la mesa. Me arrecosté, y con no poco trabajo me quitaron la ropa interior. Ahora mi vergüenza había subido a unos niveles grandísimos, ahí estaba, desnudo, con veinticinco años y poniéndome unos pañales. Luis cogió un pañal del paquete y se lo dio a Lucia, y mientras él me levantaba ella me deslizo el pañal por debajo mía. Al notarlo, sentí un espasmo de placer indescriptible que solamente me provoca la suavidad de un pañal cuando lo uso. Sentí la mano de Lucia como espolvoreaba el talco y extendía la crema por toda mi zona, incluyendo mi miembro, cosa que me excito mucho y ellos notaron porque en ese momento sonrieron ambos.

En ese momento me vi como un bebe que estaba siendo cuidado por sus padres, aunque ellos también estaban usando pañales. Una vez terminado, Lucia cerro el pañal, y ahí note totalmente el pañal. Cerré los ojos disfrutando de esa sensación. Me ajusto el pañal y fue pegando todas las cintas, tres, dos, uno... fin. En ese momento abrí los ojos y vi la mano de ambos intentando ayudarme a levantarme, se las cogí y mi excitación se dobló al notar de nuevo el contacto de la celulosa entre mis piernas. Eléctricos espasmos de placer recorrían mi cuerpo. Lucia y Luis me ayudaron a ponerme de pie. El abultado trasero hacia que andar fuera mas difícil que de costumbre, después de unos tímidos pasos de placer, Luis dijo:

- "Que Carlos, lo estas disfrutando, ¿En?, pues tomad esto que sino no estáis completos" Mientras, se acerco a una bolsa, con sus andares de bebe, y saco de ella tres chupetes grandes, cada uno de un color, todos con una cadenita, y nos lo fue poniendo al cuello. Ellos se metieron el chupón en la boca, mientras yo lo observaba. - "Carlos", Dijo Lucia, "Venga ponte el chupete y ¡Vamos al salón de estar!"

Seguidamente, me metí el chupón en la boca, y salimos los tres corriendo por la puerta, con nuestros andares de bebe, y con esos tres gruesos pañales...

Capitulo 3

El salón de estar era una pequeña habitación donde Luis tenía un pequeño sofá, un sillón, una mesa camilla y una pequeña televisión. Una vez llegamos allí, Luis se sentó en el sillón, y Lucia se sentó conmigo en el sofá. Al sentarnos, los gruesos pañales hacían mucho ruido, y al sentarme yo note el ruido acompañado con una abultada sensación en mi trasero, que me subió a la cabeza como una sensación de vergüenza y excitación a la vez.

El sofá no era muy grande, entonces Lucia se pego mucho a mi, y podía rozar con mi brazo su pañal. Seguidamente apoyo su cabeza en mi hombro. Me puse algo nervioso por aquel gesto, aunque no podía ocultar que me encantaba tener una bebita tan cerca. Ella tenía el chupete en la boca, y en ese momento, Luis se quito su chupón y dijo:

- "Vamos a ver dibujitos en la televisión mientras charlamos, pero mientras vamos a jugar: ahora somos bebes y como bebes tenemos que hablar.", en ese momento, Luis se introdujo el chupete otra vez en la boca, "A paztiz de ahora tenemoz que tener ziempre el shupon en la boca, y no vale dezir palabras feaz, ¿vale?" - "XIIIIIIIIIII!!!!", Dijo Lucia con una voz de niña pequeña - "Pues que así... zea", dije mientras me metía el chupón en la boca.

Entonces Luis encendió la televisión con el mando a distancia y estaban echando en la tele... ¡Los Fruitis! yo veía eso de pequeño. Luis lo tenía grabado en un DVD y lo preparo para la ocasión. Mientras veíamos los dibujos y charlábamos de muchas cosas, Lucia se acercaba más a mí mientras me abrazaba. En uno de los momentos me cogió disimuladamente la mano y me la puso en la parte trasera de su pañal, como queriendo que se lo tocase, lo cual me excito mucho.

Llevábamos ya casi 3 horas allí charlando y riéndonos, y casi era la hora de cenar. Ya hacía rato tenía ganas de hacer pis, pero me daba algo de vergüenza, ya que no sabía si Luis o Lucia lo habían hecho ya, y no me sentía seguro ya que era mi primera vez. "Tal vez se desborde..." pensaba. Mientras aguantaba como podía, Luis dijo:

- "Bueno, voy a hacer la cena. Quedaos aquí y ahora os la traigo", dijo, mientras se levantaba y se iba por la puerta en dirección a la cocina. Al salir me di cuenta, que su pañal estaba más hinchado que antes, por lo que supuse que él ya se había hecho pipi encima...

Nada más salir Luis, Lucia se recostó su cabeza entre mis piernas, se quito el chupe de la boca y se empezó a chupar el dedito pulgar. Estaba adorabilísima y muy sexy. Yo me estaba excitando como nunca, jamás soñé con vivir algo así. Pero claro, Lucia se había recostado sobre mí, y estaba haciendo más presión sobre mi vejiga, lo cual me hizo moverme para no perder el control. Al moverme, Lucia se incorporo y me dijo:

- "Que Carlos, ¿Qué te pasa?" - "Nada", Dije

Ella me miro con una cara adorabilísima y con una sonrisa irresistible, y entonces me miro a los ojos, dándose cuenta de lo que me ocurría:

- "Ya se... tienes ganas de hacerte pipí"

En ese momento baje mi cabeza, mire el frontal de mi pañal, y volví a subir la cabeza buscando los ojos de Lucia. Su mirada era entonces traviesa y se mordía un labio. Rápidamente, se subió encima de mis piernas, de frente mía, y abrió las suyas para que mis piernas estuviesen debajo suya. Nuestros pañales se rozaban, notaba en mis muslos su pañal, que aun parecía impoluto, y acerco su cara a la mía. Y mientras me quitaba el chupón de la boca, dijo con voz suave y melodiosa:

- "Déjame un regalito para cuando te cambie, mi vida..."

Y me besó.

El beso me pareció infinito, no solo por su intensidad y dulzura, sino por lo que dejo después. Mientras nos besábamos, empecé a notar un calor en la entrepierna de Lucia. ¡Se estaba haciendo pis en ese momento! Todo mi vello se puso de punta y seguidamente, Lucia apoyo una de sus manos en mi abdomen. El calor de su entrepierna, el "toque" que me dio en mi abdomen, y la excitación del momento me hizo perder el control. Un rio de pis emergía de mi entrepierna llenando mi pañal por todas partes, un rio que no tenia fin. Ya Lucia separó sus labios de los míos y sonreía mientras miraba mis ojos que debían mostrar el placer que provocaba la inundación que ocurría en mi trasero. La celulosa se hinchaba e hinchaba, el cauce no parecía tener fin. Y hasta que me sentí vacío no cesó.

Lucia paso su mano por mi pañal notando el calor de mi pañal, y yo mientras tocaba el suyo. No me podía creer que mi pañal no se hubiese desbordado, yo sentía todo el pañal mojado e hinchado, pero no parecía haberse escapado nada. Lucia me dio un beso en la mejilla y me puso el chupón en la boca, mientras se levantaba (con mas trabajo que antes, ya que su pañal se veía mas grande y pesado) y se sentó al lado mía como al principio, con su cabecita apoyada en mi hombro. Estaba extasiado, tanto que no me di cuenta que en medio de todo aquello había eyaculado dentro del pañal.

Poco después llego Luis, con 1 plato grandísimo de papilla de cereal, 3 cucharas de colores y 3 baberos gigantes de animalitos. Su pañal estaba algo más grande que cuando se fue, con lo que parecía que le estaba dando un buen uso. En ese momento Lucia dijo:

- "Luis, creo que el nene se hizo 'pichi'". A mí se me subieron los colores y mire a otro lado. - "Ah sí??", dijo Luis con cierto tono de reproche, "Pues después de comer lo cambiaremos, ahora poneros estos baberos que tenemos que darnos de comer. Ponemos el plato en medio y nos damos de comer uno a otro, pero no vale a uno mismo, ¿En?" - "XIIIIIIII!!!", dijo Lucia mientras se ponía el babero y cogía la cuchara azul.

Nos pusimos los baberos y yo cogí la cuchara roja, y Luis la amarilla. Yo pensé que porque había hecho un platazo de papilla, ya que tanto no íbamos a comer. Pero claro, como ya me había ocurrido antes, en casa de Luis todo tiene sus razones, y más esta. Del plato solo comimos la mitad, y el resto la teníamos en el babero o por la cara o por la ropa. Empezamos con las bromas y acabamos todos con la cara embarrada de papilla, que por cierto estaba muy buena, y nos lo pasamos en grande dándonos unos a otros de comer. Al terminar de comer dije:

- "Bueno, vamos a limpiarnos la cara, no?" - "Si, vamos a el salón que allí tengo las toallitas de bebe, y de paso nos cambiamos los pañales, que creo que todos los tenemos muy mojados", dijo Lucia - "¡Vamos!", dijo Luis, levantándose y saliendo por la puerta bailando. Su pañal estaba muy grande, entiendo que Luis lo comprase tan grande y absorbente, porque había hecho mucho uso de él, como que se había hecho pichi más de 5 veces.

Entre Lucia y yo nos ayudamos a levantarnos, a mi me costó un poco levantarme y andar, ya que sentía el pañal pesadísimo, pero su roce era mucho más excitante que al principio. Con algo de trabajo, ambos salimos por la puerta en dirección al salón...

Capitulo 4

Yo la verdad es que me sentía algo raro. Yo era DL, y aunque siempre me había sentido tentado a hacer cosas de AB no se me hubiese ocurrido nunca ir con un babero lleno de papilla y con un chupete en la boca, corriendo con un pañal gigantesco y lleno de mi pipi. Pero era muy divertido. Además me comprometí con Luis a seguirle el juego, así que no podía hacer nada.

Llegamos otra vez a la estancia principal para los cambios de pañal que necesitábamos. Con algo de trabajo y ayuda, Luis subió otra vez a la mesa para que nosotros le quitásemos su pañal, que era el que parecía más usado de todos ya que estaba gigantesco y húmedo. Mientras se tumbaba, dijo:

- "Oye, ¿Y si nos ponemos los otros pañales?" - "Mmmm...", Lucia le miro mientras sonreía y le empezaba a retirar las cintas del pañal de Luis, "¿Que quieres hacer después?" - "Podríamos dar una vuelta", dijo Luis

En ese momento me dio un espasmo y moje de nuevo mi pañal

- "Pepepe..¿Pero no habrá mucha gente? ¿No se nos notara? ¡Me da mucha vergüenza!", dije - "Tranquilo Carlos", Dijo Lucia, "Esta zona es tranquila, no hay mucha gente. Además esos pañales no son tan gruesos como estos y no se notaran nada", entonces termino de quitarle las cintas al pañal de Luis mientras decía, "Lo que no hay que hacer es lo que ha hecho este bebe cochino de aquí, llenar su pañal de pis hasta reventar..."

Y abrió el pañal. El pañal estaba reventado, pero no solo de pis. Ya entendí como podía ser que el pañal de Luis estuviese tan lleno, ¡lógico! como que tenía un regalito dentro. Luis nos dijo que lo acababa de hacer, y nosotros le creímos porque el olor no le había delatado hasta ese momento, pero su pañal había estado muy grande desde el principio...

Una vez limpio Luis (y nos costó) dispusimos para ponerle el nuevo pañal. Saque uno de la bolsa, y vi que no realmente no era tan grande como los otros. Una vez puesto, se levanto Luis y aunque nosotros veíamos su pañal perfectamente, sus andares eran más o menos normales, no como antes. Nos dijo que iba a buscar la ropa a su cuarto, que mientras terminásemos nosotros.

Igual que antes me toco cambiar a Lucia. Ella se sentía gustosa de ser cambiada por mí, y me lo demostró ayudándome a que la tarea de limpiarla no fuese tan difícil. Mientras la limpiaba, no pude resistirme a acariciarle su sexo, cosa que ella me devolvió con un guiño y sacándome la lengua. Una vez limpia, le pase el pañal debajo suya, le eché las lociones y le ajuste el pañal con las cintas. Ahora quedaba yo. Mientras Lucia me cambiaba, ella me comentaba:

- "Tu tranquilo Carlos, ahora nos vestiremos con la ropa que traíamos y saldremos a dar una vuelta. Pero no te preocupes, nadie se dará cuenta, no es la primera vez que lo hago", mientras, me repartía la loción por toda la zona, "¿Estas excitado?", me dijo, mientras me repartía la loción por vosotros ya sabéis donde... - "Si...", me ruborice, "y algo nervioso... pero me encanta"

Me enseñó otra vez la lengua, y entonces cerro el pañal y me puso las cintas para ajustármelo. Me levante, y una vez de pie note que el pañal no era tan grande como el otro, pero se notaba que estaba ahí igualmente. Me permitía moverme mejor, pero sentía perfectamente el bulto entre las piernas y trataba de aplastarlo con ellas. Por detrás abultaba un poquito, pero Lucia me aseguraba que después no se notaria con la ropa.

Nos empezamos a vestir, y ya cuando casi habíamos terminado, entro Luis por la puerta, con unos vaqueros. La verdad que no se le notaban los pañales, quizás un poquito, pero tal vez era porque yo sabía que los llevaba, y por eso me los imaginaba. A Lucia parecía que se le notaba un poco más, aunque podía pasar perfectamente por un hermoso trasero que le dejaba. Sin embargo yo, solo hacia mirarme el culo, ya que a mí me parecía que se notaba demasiado, Lucia se acerco, y cerca del oído, susurrando, me dijo:

- "Nene, tranquilo, no se te nota... además te hace un culito muy bonito"

Y seguidamente me dio una palmadita en el pañal. Luis ya había cogido las llaves e íbamos todos para la puerta de la casa. Yo mientras andaba apretaba las piernas todo lo que podía, apretando aquello que tenia entre las piernas, pensando que así se me notaria menos. Atravesamos la puerta, para emprender un viaje excitante, que yo no sabía que iba a deparar...

Capitulo 5

La verdad es que no sabía dónde me había metido. Allí estaba, en medio de la calle, con dos personas que acababa de conocer, y en pañales. La verdad es que no sabía si sentirme bien o mal... ¡No lo sabia! Temía por lo que pudiese ocurrir... pero las sensaciones que tenían solo me decían "continua, continua...". Y además estaba acompañado de dos personas... ¡¡pero que acababa de conocer!! La verdad que estaba hecho un lio.

Por fin que la calle estaba prácticamente vacía, solamente veíamos a alguna persona que iba a tirar la basura de lejos y poco más. La temperatura era muy agradable, aunque yo no paraba de sudar... pero no por la temperatura ambiente precisamente... A Lucia y a Luis los tenía a cada uno en un lado, y se les notaba mucho más tranquilos. Poco a poco, llegamos a un gran centro comercial, era un gran edificio con un montón de tiendas, algunos bares, etc., aunque ya la hora que era estaba la mayoría cerrado. Entonces, Luis dijo:

- "¿Entramos y damos una vuelta por los escaparates?" - "¿No habrá gente?", dije con mi normal nerviosismo - "En la parte de los bares sí, pero si acaso damos unas vueltas por los escaparates nada más", dijo Luis, convencido - "Vamos pues", dijo Lucia, cogiéndome del antebrazo y tirando. En ese movimiento, mi pañal hizo un poco de ruido, lo que me puso muy nervioso, y me quede petrificado con las piernas muy juntas. Entonces Lucia se paro y me miro, y con cara de enfado simulado me dijo bajito, "Vamos ya o te doy en el culo... Meón", que siguió con una sonrisita. Me ruborice entero, mire a todos lados, aunque sabía que nadie nos rodeaba, y seguimos andando, yo con unas calores que subieron a mi cara y con una cara roja como un tomate mirando al suelo, aunque con una sonrisa de oreja a oreja...

Estuvimos andando por los escaparates durante un buen rato. El centro comercial era grande, era un pasillo con muchas tiendas distintas. Lucia se paraba en cada escaparate, y mientras nosotros nos metíamos con ella. La verdad que después de lo ocurrido me solté mucho... tal vez demasiado, porque de pronto me entro un retortijón, aunque no le di mucha importancia. Pero no fue el único, al rato me empezó a doler otra vez la barriga. Entonces Lucia me confesó que le dolía la barriga también mientras mirábamos un escaparate, entonces Luis, que nos había escuchado, dijo:

- "Os puse algo en la comida" - "¿¡¿¡¿QUEEEEEEEE?!?!?", Dijimos al unísono, y al mismo tiempo bajamos la voz porque habíamos levantado la voz un poco - "Había algo en la comida... lo que pasa es que yo me lo había tomado antes... Tranquilos, yo ya lo he usado antes, solo os ayudara un poco con la barriga", Dijo Luis, con una media sonrisa. - "¿Pe...pe...pero como me has podido hacer esto? ¡Estamos en la calle!", Dije mientras me daba un buen retortijón - "Para que una vez que lo experimentas... experimentes todo lo que puedas, y tranquilo que estamos nosotros aquí y no ocurrirá nada"

Pero yo no le creí. No podía creerle en esa situación. En ese momento me fui andando más adelante, mientras veía que Lucia se echaba las manos a la barriga. Ella estaba más tranquila que yo, porque era más experta, aunque le estaba diciendo algunas cosas a Luis que yo no llegue a escuchar. Seguí andando hasta un pequeño pasillo que había entre dos tiendas, y me guarecí, ya que me dolía bastante, y me apoye en la pared mientras me mordía los labios, porque me empezaba a doler mucho la barriga y no había donde hacer de vientre... bueno, la verdad es que si lo había.

Al poco aparecieron Lucia y Luis. Luis se quedo en el pasillo principal mirando, mientras Lucia se puso enfrente de mí y se puso de cuclillas, mientras me daba la mano para que yo me pusiese también. Una vez lo consiguió, me miro a los ojos. Se mordió los labios y cerro un poco los ojos, y a apenas una palma de su cara estaba la mía. Después de varios segundos de silencio, unos extraños ruidos me excitaron enormemente, mientras ella ponía caras raras... SE LO ESTABA HACIENDO DELANTE MIA!! Y yo no podía más. Nada mas terminaron los ruiditos y crepitaciones del trasero de Lucia me dijo:

- "Ahora, déjalo salir tu"

Yo no podía aguantar más, y junto a la excitación de lo que acababa de vivir, simplemente me relaje. En pocos segundos sentí una pequeña masa blandita recorrer mis nalgas, y por primera vez, seguí sintiendo esa sensación durante un rato, porque estaba ahí detrás. La sensación extraña y excitante de tener un gran bulto en el trasero era aun más sublime al tener a un palmo de mí a una hermosa mujer con otro hermoso bulto en su trasero...

Con un poco de ayuda (tenía las piernas adormecidas de la emoción) me levante, y note como el peso de aquel pastel movía mi pañal. Y no solo eso, empecé a notar el olor. Un poco de pánico me invadió en esos momentos, sabía que no iba a poder andar mucho, ya que se saldría todo, y el olor empezaba a extenderse... Entonces Luis dijo:

- "Mirad allí", mientras se dirigía al fondo del pasillo

En ese mismo mini pasillo donde me había refugiado, había unos lavabos. Miramos a ver si había alguien en el de hombres o en el de mujeres, pero Luis entro directamente en el de Mujeres. Entramos y no había nadie. Entonces Luis encajo la puerta, y detrás de ella, había un cambiador. Era un cambiador para bebes, pero estaba hecho en vertical para que cupiesen dos bebes, y en horizontal cabia un superbebé... dicho y hecho, me subieron al cambiador, y mientras Lucia sacaba dos pañales y toallitas del bolso que llevaba... ¡Realmente lo habían tenido todo planeado!

Una vez me quitaron las cintas, abrieron mi pañal y el olor de lo que había hecho embriago toda la habitación... sentí vergüenza y excitación a la vez, mientras retiraban ese sucio pañal, me limpiaban y me ponían otro limpio. Una vez acabaron conmigo me sentía mucho mejor, y comenzamos con Lucia. La verdad es que el abrir ese pañal me excito muchísimo, y se me ocurrió vengarme de ella... entonces dije:

- "Que cochina eres... ¿No crees que eres mayor para hacértelo encima?"

Mientras ella se puso el dedo índice en la boca en señal de vergüenza... mientras sonreía. Jamás podre olvidar esa imagen. Una vez limpiamos su gran desastre (que fue bastante), procedimos a salir del baño. La verdad es que estuvimos a punto que nos pillase una chavala que entro poco después de nosotros salir, y que seguro que se extraño por la peste que había en el cuarto de baño, pero para entonces nosotros estábamos en la puerta del centro comercial en dirección a casa.

Por el camino, me hice pis en ellos sin dejar de andar. Creí que se me había escapado un poco del pañal, pero si lo había hecho no se notaba. Una vez llegamos otra vez a casa de Luis, nos cambiamos otra vez los pañales por los gruesos, nos cambiamos de ropa, y nos fuimos a dormir a una cama de matrimonio grande que tenia Luis en la casa, que era donde normalmente dormía.

En esos momentos rememore todo lo que había ocurrido, los placeres e inquietudes que había sentido, y lo bien que me sentía con los pañales puestos en ese momento. Con todo este ajetreo estábamos cansados, pero yo tenía una gran excitación. Pensé si nos hubiesen pillado en aquel baño, que hubiese ocurrido si nos hubiesen visto, que vergüenza, pero que morbo a la vez... tanta que casi lo dije todo en voz alta. Entonces Lucia se acerco a mí, me había escuchado, se puso a mi lado, me miro a los ojos, me beso... y dijo:

- "¿Sabes?, había una cámara en el baño..."

FIN

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